BRANDING
Los proyectos de branding comienzan siempre con dos grandes preguntas: ¿Cuál es la historia que queremos contar? ¿Qué emociones deseamos despertar a través de este relato?
A lo largo de este profundo proceso que implica la creación de una marca, considero que cada cliente, gracias a la experiencia que trae consigo, aporta un valor inmenso y ocupa un rol fundamental a la hora de intentar respondernos estas preguntas-guías. A cada paso trabajamos codo a codo, y los proyectos se enriquecen del intercambio y la suma de saberes.
En mi práctica fomento el desarrollo de marcas multisensoriales. Si bien trabajo desde la imagen, busco activar otros sentidos a través de la vista.
Creo que es mediante el conjunto de los sentidos, que podemos apelar a las emociones de nuestro público.
Al construir esta realidad imaginaria siempre tengo en cuenta un desafío enorme: construirla en relación a una sociedad que se encuentra en permanente transformación.
Cuando diseño una marca busco que tenga vida, que sea capaz de adaptarse a estos cambios y dialogar con el entorno al cual pertenece.

BRANDING

Branding projects always start with two big questions: what is the story we want to tell? What emotions do we want to awaken through this story?
Throughout this deep process that involves the creation of a brand, I believe that each client, thanks to the experience they bring with them, contributes immense value and plays a fundamental role when trying to answer these guides-questions. At every step we work side by side, and projects are enriched by the exchange and the sum of our knowledge.
In my practice I encourage the development of multisensory brands. Although I work creating images, I seek to activate other senses through sight.
I believe that it is through the set of all senses that we can appeal to the emotions of our audience.
When constructing this imaginary reality, I always keep in mind an enormous challenge: to build it in relation to a society that is in permanent transformation.
When I design a brand I want it to be alive, to be able to adapt to those changes and to dialogue with the environment to which it belongs.